Transgénicos y algo más

junio 25, 2018

Una de las cosas más importantes dentro de la actividad científica es la crítica. Cuando exponemos nuestro trabajo, ya sea en conferencias o en publicaciones científicas, uno espera inmediatamente los comentarios y críticas de colegas. Es el pan de cada día. No podemos “abrir la boca” porque en ese momento empezaremos a recibir cuestionamientos, alternativas, etcétera. Así funciona. Claro que esas críticas deben estar sustentadas y no ser simples muestras de rencor o enojo. Si eso sucede, se ignoran.

Cuando escribo cosas sobre ciencia que no son trabajos científicos, me gusta recibir comentarios, aclaraciones, preguntas, quejas, etcétera. Sin embargo es poco común recibir críticas a ese tipo de escritos. Recibo algunas felicitaciones y algunas sugerencias de tema, pero casi siempre ahí se queda.

El domingo pasado (24 de junio) escribí sobre transgénicos y la noticia de que una persona con ideas anti-científicas fue postulada para posiblemente dirigir CONACYT. El artículo se titula ¡Ouch! y lo pueden ver en el enlace (incluyo también aquí una referencia que incluí en el artículo para que sea accedida con mayor facilidad: Argumentos anti-transgénicos)

Debido a que el tema necesariamente toca un tema político y es además atractivo desde el punto de vista pseudo-científico, imaginé que recibiría algunos comentarios (de todo tipo). No me equivoqué y he recibido algunos comentarios en las redes sociales (que pediré a quienes los hicieron los repitan en este espacio) y un mensaje por correo electrónico.

Con la finalidad de debatir estos temas y encontrar propuestas, así como para mejorar nuestras ideas, decidí compartir en este espacio el mensaje recibido, esperando que pueda generar (junto con el artículo) una buena serie de argumentos y discusiones interesantes. Les invito a que por favor participen en la sección de comentarios en esta entrada.

Aclaro que pedí a la persona queme envió el mensaje que me permitiera hacerlo público en este espacio, a lo que amablemente accedió. Aquí va (sin edición):

“Me refiero a su artículo escrito el día 24/junio2018 publicado en su ocurrente y cómica columna de “Ciencia nuestra de cada día”, donde, entre otras cosas, habla de su “preocupación” por un anuncio público que hiciera un candidato presidencial en el pasado debate, por la colega premiada internacionalmente y que Usted sin argumento ninguno habla de anti-ciencia. Habla de los transgéneros que son utilizados “a la ligera” y afirma con ligereza y falta de conocimiento que “no existe ningún ser vivo que no sea transgénico”, dicha aberración de la boca de un “científico”. Por si Usted no lo sabe, un transgénico es un ser vivo creado artificialmente con una técnica que permite insertar a una planta o a un animal genes de virus, bacterias, vegetales, animales e incluso de humanos. Es obvio, porque Usted no sabe, que es diferente un transgénico y un organismo que evoluciona genéticamente como respuesta a las condiciones externas de su medio ambiente, a través del tiempo. (lo invito a investigar un poco) Pero además de desconocer un mínimo el tema, se atreve a decir la selección ocurre como intento y error, “si se lo comía alguien y no se moría, ya se lo comían los demás” que estupidez. Le recomiendo que lea para suplir sus deficiencias, normalmente un matemático lo único que sabe es matemáticas y es harto ignorante en conocimientos generales, y mucho mas en filosofía, economía, estética, y otras ciencias sociales. Tampoco es cierto que gracias a los transgénicos que exista la posibilidad de brindar alimentos a 7 mil millones de humanos, por el contrario, gracias a la voracidad de las empresas transnacionales que intentan invadir con transgénicos y destruir la biodiversidad genética de alimentos nativos. Recomiendo que lea un poco sobre las transnacionales “El dominio del hambre. Crisis de hegemonía y alimentos” de Blanca Rubio, para que se ilustre un poco. Para finalizar, deseo recordarle que la colega investigadora es reconocida internacionalmente y no por sus cuates de la Universidad donde estudioen Texas, como Usted que cree que es el único investigador que hay en la Universidad de Colima. Seria muy bueno que dejara su vanidad y no firmar como Coordinador General de Investigación Científica, que sólo desprestigia a otros investigadores serios.

PD. Es mejor que siga investigando sus 6 sabores.”

Ojalá se animen a participar, recordando que nada de lo escrito aquí es sagrado y será analizado, corregido, debatido, contrapuesto, desmenuzado y disfrutado.

¡Espero sus comentarios!


Exámenes

junio 2, 2018

“Afortunadamente solo fue un lapsus – muy corto. Me di cuenta de que si bien no todo lo que se ha hecho en la tradición educativa universitaria (del primer mundo) en los últimos siglos es vigente, y afortunadamente se han logrado avances significativos en muchos hábitos y métodos educativos, el proceso de evaluación “rígido” y temible de los exámenes ha funcionado muy bien.”

#HablemosDeCiencia

¿Cómo evaluar? ¿Cómo examinar? Estoy sentado en el escritorio al frente del salón de clase. Tengo frente a mí a un grupo de estudiantes realizando un examen de uno de mis cursos de licenciatura, uno de mis favoritos. Al verlos me pongo a pensar y recordar cuando yo estaba de ese lado. La verdad, lo recuerdo con gusto. Las sensaciones de expectativa, el proceso de cortejo previo cuando estaba tratando de pensar cómo sería el examen. Desde luego que tuve de exámenes a exámenes, y los hubo aburridos, torpes, regulares y excelentes. También una parte interesante del “feeling” era su relevancia. Había exámenes bastante intrascendentes mientras que había otros por los que había esperado – e invertido – desde años. Recuerdo particularmente mis exámenes generales, los que se hacen en el posgrado para obtener la candidatura al doctorado: esos los había estado soñando desde que iba la mitad de mi…

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