Escépticos arrogantes

junio 12, 2020

Es difícil saber.

Muchas veces se tiende a utilizar “el método” pero no se comprende, no se verifica. Algunas personas piensan que por usar “equipos” sofisticados, ya hacen ciencia. Otras lo creen solo por utilizar matemáticas. La verdad es que el conocimiento es muy difícil de obtener.

La “arrogancia” supuestamente mostrada por (y asociada en muchas ocasiones a) las personas de ciencia ante muchos “entendimientos”, es en realidad una manifestación ante las ideas superficiales y no verificadas escrupulosamente, que pretenden mostrar “verdades” y que claramente denotan una profunda ignorancia sobre lo que significa entender algo.

Es el fracaso constante ante la naturaleza, el fracaso en pretender entenderla, lo que, en realidad, hace al verdadero científico sencillo, simple y sumiso ante ella. Casi no entendemos nada, pero un poco sí. Eso permite, determinar cuando no se sabe algo y, además, con importancia suprema, saber si algo es incorrecto. En otras palabras, no saber algo, no implica no poder discriminar patrañas.

Quien pretenda entender algo sin ponerlo a prueba, quien emita “verdades” sin escrutinio ni evidencia, se topará, irremediablemente, con el rechazo del científico, e interpretará ese rechazo como arrogancia. Ni pex.